El editor Vi
abr 5, 2026 11:00 • 1.9K visitas
Como estamos en pascua y nadie quiere arder en el infierno de los torpes, vamos a redimir nuestros pecados aprendiendo a manejar Vi, el legendario editor de texto basado en línea de comandos que trae de cabeza a los profanos de la informática. Habrá quienes digan que no hace falta complicarse la vida, que para eso ya tenemos a Nano. Claro, que también se le podría pedir a la vida que no duela, pero es que resulta que Vi -el áspero mesías de la terminal- no está para gustar, sino para salvarte. Imagina: servidor recién instalado, red sin configurar, acceso mínimo, sudor frío. No hay entorno gráfico. No hay internet. No hay Nano. Solo tú, la pantalla negra... y Vi mirándote a los ojos como un gato que sabe que no estás preparado para el asalto. Ahí solo tienes dos opciones: rezas o aprendes.
Primera revelación: Vi no es un editor, es un estado mental. Funciona en dos modos, como las personas que sonríen en público y se rompen en privado: el modo comando y el modo inserción. En uno das órdenes, te mueves, borras, deshaces, huyes, colaboras. En el otro escribes, como en cualquier editor civilizado, como si el mundo aún tuviera sentido. Confundir ambos modos es como declarar tu amor en mitad de una discusión: técnicamente posible, pero profundamente inconveniente. Y ahora, vamos con el catecismo mínimo, para no hacer el ridículo:
# Abrir o crear un documento
vi ruta/nombre-del-documento.ext
# Activar el modo de comando
Esc
# Abrir una nueva línea
o
# Borrar un caracter
x
# Borrar una línea
dd
# Deshacer la última acción
u
# Navegar izquierda, abajo, arriba y derecha
h, j, k, l
# Ir al principio o al final de la línea
0, $
# Ir a la primera o a la última línea
gg, G
# Activar el modo de inserción antes o después del cursor
i, a
# Escribir texto
Texto a escribir
# Guardar y cerrar
:wq Enter
# Cerrar sin guardar
:q! Enter
Con eso y un bizcocho, hasta mañana a las ocho. Ahora ya eres es un entusiasta acreditado de la edición de texto plano en Vi. No te olvides de pasturar la mona esta tarde ni de salir a caminar con los amigos. Eso sí, recuerda: cuando todo se rompa -porque se romperá- Vi seguirá ahí. No para ayudarte, sino para ponerte a prueba.
Antes de continuar...
Detrás de cada artículo de Bitácora hay tiempo, investigación y desarrollo contínuo. Si quiere ayudar a mantener este proyecto libre e independiente, apóyeme: